Parlamento Europeo reelige a Roberta Metsola, como presidenta por dos años más, con 562 votos de los 623 eurodiputados
Estrasburgo (Francia) (EuroEFE).-
La maltesa Roberta Metsola, de los populares europeos, fue reelegida este martes como presidenta del Parlamento Europeo, puesto que ocupará hasta enero de 2027, y en el que se comprometió a «trabajar incansablemente» para «unir a las personas».
La política, que ocupa el cargo desde 2022, obtuvo el apoyo de 562 eurodiputados de los 623 que emitieron su voto de manera válida. La candidata alternativa, la exministra de Igualdad española Irene Montero, eurodiputada de Podemos y del grupo de La Izquierda, recibió 61 votos.
Ese apoyo del 90,1 % de la Eurocámara supone el mayor respaldo del hemiciclo a una candidata a la presidencia en la historia de la institución, dijeron fuentes parlamentarias.
En un discurso ante el hemiciclo tras ser elegida, en el que combinó el inglés, francés, italiano y maltés, Metsola pidió que Europa supere la polarización que ha llevado a la política de confrontación y a la violencia contra los políticos, e instó a resistirse «a las respuestas fáciles que dividen a nuestras comunidades entre ‘ellos’ y ‘nosotros‘».
«Tenemos que avanzar más allá de este juego de suma cero que excluye a la gente y genera rechazo, que fomenta odio y no construye con esperanza. Sabemos que la comodidad de estas políticas fáciles no ofrece soluciones reales«, dijo.
Bajo su batuta, Metsola aseguró que la Eurocámara se posicionará con quienes quieren «construir en lugar de destruir» y tomará «el camino difícil» cuando sea necesario, basándose en la igualdad, en un nuevo marco de seguridad y defensa, una competitividad reforzada, soluciones a la crisis climática y la implementación de la nueva legislación para gestionar los flujos migratorios.
«No podemos hacer de Europa un lugar mejor si las personas siguen sin poder ser quienes desean ser y amar, si no eliminamos todas las barreras que impiden que las personas con discapacidad tengan las mismas oportunidades en la vida que los demás, si somos incapaces de luchar contra la discriminación o frenar el aumento del antisemitismo o la islamofobia, si el odio y la violencia siguen siendo la fuerza motriz de gran parte de nuestro discurso político», pidió.
La política maltesa, de 45 años, también se refirió a la «democracia europea, que no se puede dar por sentada» y aseguró que los autócratas perciben los valores comunitarios como una amenaza en lugares como Rusia, Afganistán, Irán, Bielorrusia o allí «donde hay quienes ondean nuestra bandera mientras les persiguen con gas pimienta».
«Podemos reconquistar la narrativa de nuestra gran Unión e inspirar a nuevas generaciones de europeos«, aseguró Metsola ante el aplauso del hemiciclo.
En otro discurso que pronunció antes de la votación, Metsola recordó a su predecesor en el puesto, el fallecido socialista italiano David Sassoli, de quien aseguró que colocó «la dignidad de las personas ante todo lo demás», y prometió seguir en la línea de su trabajo y «redoblar los esfuerzos para aunar a las personas«.
La líder conservadora aseguró que su «pasión por el proyecto europeo no ha menguado» y que desea «colmar las lagunas que quedan en las personas respecto a Europa«.
«Hemos empezado, pero aún no hemos terminado. Necesitamos fortalecer y racionalizar nuestras operaciones para garantizar que este Parlamento pueda ser la potencia legislativa y política que queremos que sea», dijo.
«Debemos de ser capaces de decir cuándo las propuestas van demasiado lejos o cuándo no, cuándo son demasiado costosas o cuándo son imposibles de llevar a la práctica», señaló.
Así, aseguró que esta institución ha de ser «un Parlamento del debate» y «la casa del respeto«. Además, subrayó que el Parlamento estará en el punto de mira para ser el «firme defensor que Ucrania necesita» y para «alzar la voz también en Oriente Próximo».
«Nunca voy a titubear a la hora de tomar decisiones difíciles. Mis puertas estarán siempre abiertas, y mis diputados siempre serán tratados con dignidad«, destacó.
Y finalizó su discurso, pronunciado antes de la votación: «Si deciden confiar en mí, no les voy a defraudar«.
Editado por Lucía Leal