Los pacientes sufren insomnio, ataque de ansiedad, convulsiones cuando intentan interrumpir el medicamento "Zolpidem"

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F: https://g1.globo.com/

Los ataques de ansiedad, la taquicardia e incluso las convulsiones se encuentran entre los síntomas de abstinencia causados por la interrupción abrupta del hemitartrato de zolpidem, un medicamento utilizado principalmente para tratar el insomnio crónico.

El zolpidem, como se le conoce, obtuvo una nueva clasificación de Anvisa este año. A partir de agosto, el fármaco hipnótico solo estará disponible con prescripción médica del tipo azul, que está más estrictamente controlado que la franja roja (ya que hasta entonces se comercializaban cajas con dosis de 5 mg y 10 mg).

Indicado para tratamientos con un período máximo de cuatro semanas, el medicamento actúa sobre el sistema nervioso central e induce el sueño en menos de 30 minutos.

El mal uso prolongado puede hacer que el paciente desarrolle tolerancia a los efectos del medicamento y necesite dosis más altas para conciliar el sueño. Hay informes de personas que toman hasta 300 pastillas en un solo día. Solo el año pasado, se vendieron casi 18 millones de cajas de la droga en Brasil, según Anvisa.

La nueva clasificación es una medida para dificultar el acceso al medicamento y ayudar a combatir la automedicación en el país: una encuesta del Instituto de Ciencia, Tecnología y Calidad mostró que nueve de cada diez brasileños toman medicamentos sin consejo médico.

Síntomas de abstinencia

Al igual que la introducción de Zolpidem necesita necesariamente un seguimiento médico, es esencial que el proceso de destete del fármaco también se realice con la guía de un profesional.

La retirada repentina de la dosis mínima (10 mg/día) puede provocar síntomas graves, que pueden variar según el momento de su uso. Los más comunes son:

  • ansiedad;
  • Temblores;
  • y cambios en la memoria.

Así lo explica Letícia Ruthes Niz, médica especializada en psiquiatría del Hospital de Heidelberg, donde es coautora de un estudio sobre la abstinencia de drogas. Cuanto mayor sea la dosis y mayor sea la duración del uso, más grave puede ser el efecto de una suspensión inmediata.

"Por encima de 20 mg, ya podemos esperar alteraciones de la memoria, como desmayos", dice.

En los casos más dramáticos, el médico informa haber visto pacientes que comenzaron a tomar el medicamento durante el día para lidiar con los síntomas de abstinencia.

A dosis más altas, a partir de 10 comprimidos al día (100 mg diarios), el riesgo de convulsiones se convierte en nuestra principal preocupación", advierte.

Según Ruthes Niz, el proceso de drogodependencia se produce en la medida en que el paciente desarrolla tolerancia a la dosis mínima prescrita y acaba aumentando la cantidad diaria por su cuenta. El médico también afirma que aún no se ha definido un protocolo de manejo para la suspensión del medicamento.

"Tenemos que capacitar a los médicos que van a tratar a estas personas porque, contrariamente a la creencia popular, la mayoría de ellos no tienen idea de cómo manejar [la abstinencia]"

Fácil acceso

Lanzado a principios de la década de 1990, el Zolpidem llegó a Brasil en 1997, antes de la creación de la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria (Anvisa).

En 2001, Anvisa determinó que el medicamento podía ser adquirido con prescripción especial de control. La ordenanza de prescripción fue firmada por el médico de salud pública Gonzalo Vecina Neto, quien presidía la agencia en ese momento.

Contactado por g1, Gonzalo Vecina Neto dijo que no recuerda cómo se tomó la decisión de la franja roja en ese momento, y dice que había una "cámara técnica conformada por médicos" para clasificar los medicamentos.

Para el psiquiatra Luiz Sampaio, existe una generalización en los diagnósticos de insomnio que contribuye a la epidemia de hipnóticos.

"A menudo, lo que la gente llama insomnio no se caracteriza", explica. "He visto pacientes que se quejaban de problemas de sueño cuando ni siquiera sabían que habían dormido".

El psiquiatra afirma además que la mayoría de las recetas de Zolpidem no son hechas por psiquiatras, sino por otros especialistas de la salud.

"La droga de raya roja requiere control, pero no es tan estricta. Cualquier profesional puede tener una receta", dice. "Con la prescripción de rayas negras, se reducirá la posibilidad de que los colegas ofrezcan de una manera más liberal al paciente".

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