Crear óvulos humanos a partir de células simples de la piel ¿hacia una nueva fertilidad? se ha probado con éxito en animales como ratones.
F:https://theconversation.com/creer-des-ovules-humains- La ausencia de ovocitos funcionales es una causa común de infertilidad femenina. ¿Podría una solución ser crear óvulos a partir de otras células? Primero habrá que responder a muchas preguntas técnicas y éticas.
Crear óvulos humanos a partir de células simples de la piel es el desafío científico que acaba de abordarse por primera vez en humanos. Este tipo de método ya se había probado con éxito en animales como ratones. Investigadores de la Universidad de Salud y Ciencias de Oregón publicaron estos hallazgos en la revista Nature Communications.
Las células de la piel se usan comúnmente en estos enfoques porque son simples, mínimamente invasivas y seguras para los donantes, al tiempo que permiten un cultivo fácil en el laboratorio. A pesar del éxito experimental, muy pocos de los ovocitos fecundados alcanzaron la etapa de embriones tempranos (unos pocos días de crecimiento) y con defectos genéticos significativos, lo que impide cualquier desarrollo.
Esta prueba de concepto abre perspectivas prometedoras para las parejas infértiles, pero plantea muchas cuestiones éticas: marco legislativo, definición del consentimiento, protección del embrión y gobernanza de estas tecnologías.
Infertilidad relacionada con la pérdida funcional de los ovarios
La reproducción sexual se basa en el encuentro y la fusión de gametos. Un gameto es una célula sexual: en las mujeres, es el ovocito producido en los ovarios; en los hombres, espermatozoides, producidos en los testículos. Los gametos contienen la mitad de la herencia genética del individuo, se dice que son "haploides", y su fusión durante la fertilización forma la primera célula del embrión, que es diploide y contiene los 46 cromosomas organizados en pares.
La ausencia de ovocitos funcionales es una causa común de infertilidad femenina. Esta situación afecta a las mujeres con insuficiencia ovárica prematura, aquellas cuyos ovarios han sido dañados o extirpados por cirugía, aquellas con trastornos hormonales graves que interrumpen la maduración de los ovocitos, así como a las pacientes que se han sometido a quimioterapia o radioterapia, lo que puede provocar infertilidad irreversible. Entre los casos más comunes se encuentra el síndrome de ovario poliquístico (SOP). Otras enfermedades genéticas, como el síndrome de Turner, también impiden la producción de ovocitos.
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Para estas mujeres privadas de gametos, las soluciones actuales siguen siendo limitadas: la fecundación in vitro clásica solo es posible con la donación de óvulos, lo que excluye cualquier vínculo genético directo con el niño. Las nuevas tecnologías de reproducción asistida basadas en la creación de ovocitos a partir de células no sexuales ofrecen, a largo plazo, la esperanza sin precedentes de restaurar la fertilidad con un patrimonio genético específico para la paciente.
¿Cómo pueden las células de la piel convertirse en ovocitos?
El primer paso en la generación de ovocitos humanos comienza con la extracción de células de la piel de un donante. Estas células, que no forman parte de la línea germinal, contienen toda la composición genética de la persona. Además de su eliminación simple y mínimamente invasiva, estas células de la piel se seleccionan mientras están en "pausa", es decir, antes de que comiencen a dividirse. Esta condición experimental es importante, ya que evita una duplicación de cromosomas y facilita el control del contenido de ADN. Después del aislamiento, se extrae el núcleo de una célula de la piel para que sirva como donante de material genético. Este núcleo se transfiere (inyecta) a un ovocito de donante, del cual se ha extraído el núcleo en el laboratorio: esta es la técnica de transferencia nuclear.

El ovocito modificado lleva entonces todos los cromosomas (46) de la célula de la piel, pero aún no es apto para la fecundación: debe tener solo 23 cromosomas para ser considerado "haploide" y funcionar como gameto. Para llevar a cabo este paso, los investigadores utilizan una técnica muy reciente llamada "mitomeiosis". La célula es "conducida" artificialmente a eliminar la mitad de sus cromosomas, simulando una división equivalente a la meiosis, el proceso natural de producción de gametos. Este enfoque permitiría obtener una célula haploide, con las características esenciales de un ovocito listo para ser fecundado por un espermatozoide.
Los resultados de este estudio ponen de manifiesto que esta etapa sigue siendo fuente de muchas anomalías cromosómicas: defectos de segregación, cromosomas adicionales (trisomías) o menos cromosomas (monosomías). La gran mayoría de los ovocitos artificiales obtenidos de esta manera no son viables.
¿Estos ovocitos artificiales fertilizados produjeron embriones viables?
En este estudio, se produjeron 82 ovocitos artificiales por transferencia nuclear y mitomeiosis, y luego se fertilizaron inyectando espermatozoides en el ovocito. La gran mayoría de los embriones no progresaron más allá de la etapa de 4 a 8 células. De estos ovocitos fecundados, solo alrededor del 9% han alcanzado la etapa del sexto día de desarrollo embrionario, pero aún no se ha demostrado la viabilidad y compatibilidad con la implantación futura. Sin embargo, todos ellos presentaban anomalías importantes, incluidos defectos de segregación cromosómica que daban lugar a aneuploidías, es decir, desequilibrios en el número de cromosomas.
Estas anomalías se ven agravadas por la ausencia de recombinación genética que normalmente se proporciona durante la meiosis natural, lo que compromete el desarrollo embrionario. De hecho, durante la reproducción humana, la recombinación genética durante la meiosis permite el intercambio de fragmentos de ADN de los cromosomas paternos y maternos, proporcionando a cada niño un patrimonio genético único, que promueve la diversidad y la salud de los individuos. A pesar de una tasa de fertilización limitada y unos pocos embriones que alcanzan una etapa avanzada, las anomalías genéticas observadas impiden la producción de embriones viables a partir de ovocitos sintéticos humanos hasta la fecha.
Cuestiones éticas inevitables
El uso experimental de estos ovocitos artificiales derivados de células somáticas plantea preguntas que deben anticiparse antes de cualquier aplicación clínica y que deben ser objeto de una evaluación adicional. Hasta la fecha, ningún país autoriza la aplicación clínica de gametos artificiales.
En términos de consentimiento, es necesario definir quién controla el uso de las células somáticas utilizadas para producir gametos y cuáles son los derechos de los niños nacidos de estas técnicas, en particular en lo que respecta a su acceso a la información sobre sus orígenes genéticos.
La seguridad y la salud de los niños es otra cuestión fundamental. Los riesgos epigenéticos y genómicos asociados con estos gametos sintéticos aún no se comprenden bien. En particular, existe la posibilidad de alteraciones en la huella genética: un mecanismo en el que ciertos genes solo se expresan si provienen del padre o la madre. Esto último es crucial para el desarrollo normal, ya que un defecto en esta huella dactilar puede causar enfermedades genéticas.
Los gametos artificiales humanos, como los embriones humanos sintéticos, plantean problemas sin precedentes, incluso si los regímenes legales de estos últimos son diferentes. El uso de estos nuevos métodos podría conducir a una multiplicación de embriones creados para investigación o validación técnica.
En Francia, la ley de bioética prohíbe la creación de embriones con fines de investigación: la investigación solo puede centrarse en embriones concebidos in vitro en el contexto de la procreación médicamente asistida, que ya no son objeto de un proyecto parental, y en cumplimiento de un marco normativo estricto (autorización, relevancia científica, finalidad médica o mejora del conocimiento, etc.). prohibición de cultivo más allá de los catorce días).
Entre promesas y vigilancia
Estos métodos abren perspectivas para ofrecer posibilidades terapéuticas para la pérdida funcional ovárica, pero también oportunidades para comprender las primeras etapas del desarrollo humano y explorar la reparación o creación de tejidos humanos para otros usos médicos, más allá de la reproducción. Cada innovación científica relacionada con el campo del embrión humano o la reproducción debe conducir a nuevos requisitos sobre un marco legal estricto, reflexión colectiva y gobernanza transparente para garantizar el respeto de los derechos de las personas y los principios fundamentales de los derechos humanos.